"El conocimiento del pasado nos sirve para comprender mejor nuestro presente". Blog personal que busca referirse sobre la actualidad de la disciplina histórica como asi tambien de divulgación histórica sobre acontecimientos, hechos y personajes de la historia argentina y del mundo, a lo largo de los siglos.

30/4/12

Los nombres de los Clubes de Futbol. Buenos Aires 1880 - 1930


Comparto con todos esta investigación interesante del Historiador Julio David Frydenberg que se ocupa del Fútbol Argentino.

A la misma la resume como: El muestreo y el consiguiente análisis de los nombres elegidos en el acto fundacional de los clubes de fútbol permite construir una imagen de las opciones simbólicas más importantes que existían en la sociedad porteña durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX. El presente trabajo apunta a mostrar la serie de grandes temas elegidos, su peso relativo en el conjunto, así como las modificaciones a través del tiempo.

 A continuación la investigación...

 "En contestación a lo publicado en su periódico por nuestro homónimo sobre el asunto del nombre, el Independiente F.C. fundado en 1903, ha resuelto la Comisión Directiva de este club no cambiar por concepto alguno la denominación adoptada; pero acepta jugar un partido por el nombre, en nuestro field." 
(Carta publicada en la sección deportes del diario "La Argentina" el 8 de junio de 1905) 1. 


1. INTRODUCCIÓN
El fútbol llegó a Buenos Aires hacia fines de la década del `60 del siglo XIX mientras se asistía a la constitución del Estado y de la Nación Argentina. Desde esa fecha hasta fines de ese siglo, su práctica fue ejercida dentro de la colonia inglesa, sus escuelas, sus empresas y en algunos pocos clubes junto con grupos de la élite criolla local. La llegada del deporte a los sectores populares coincidió también con un tiempo inaugural: la popularización de la práctica del fútbol fue simultánea con la formación misma de los sectores populares modernos en la ciudad.

Los actores y los discursos que competían en los momentos de máximo apogeo de la oleada fundacional de clubes de fútbol eran desde grupos anarquistas, sindicalistas revolucionarios y socialistas hasta la nueva tradición patriótica, elaborada desde el aparato estatal para homogeneizar una sociedad formada en buena proporción por inmigrantes recién llegados hasta los grupos nacionalistas y la iglesia.

El fútbol -como práctica convocante de buena parte de los sectores sociales- fue escenario de la configuración de una amplia gama de fenómenos y muy especialmente de los que integran el mundo simbólico. El análisis del perfil con el que se adoptó el fútbol puede ser una vía para introducirnos en la percepción de los climas vividos en distintos momentos. A la vez, el mismo fútbol fue generador de hábitos, sentimientos y valores que conformaron a la propia cultura.

Si observamos el lugar que ocupó (y que ocupa) en la sociedad argentina a partir de los últimos años del siglo XIX, puede advertirse la pertinencia del acercamiento al fenómeno del fútbol. En este sentido vale recalcar el papel cumplido por este deporte en la creación de lazos identitarios.

La popularización de la práctica futbolística se produjo durante la primera década del siglo XX, a partir de la fundación de una gran cantidad de equipos-clubes. El acto original creador de estas protoinstituciones tensó los espíritus de sus jóvenes fundadores, y en esa acción nucleante se expresó, en buena proporción, la carga de sentimientos y valores amasados en la corta experiencia de vida de esos noveles "footbollers". Esta afirmación se funda en la base empírica acumulada tanto en esta investigación como en otras y, consecuentemente, permite sostener que el rastreo de los nombres elegidos en la escena inaugural puede ser de gran valor heurístico.

Los nombres elegidos al fundar los clubes de fútbol pueden ayudar a formar una idea más clara de las ideas y sentimientos que movilizaban a esos jóvenes. Es decir, podría ser una vía de entrada para testear un universo difícil de asir cuando miramos el pasado. Su análisis podría brindar algunas pistas acerca de los distintos recortes identitarios nucleantes, el horizonte mental y emocional de la juventud porteña a lo largo del tiempo.


Este recorte del objeto de estudio debe entenderse como un aporte, como un intento de acercamiento a la comprensión de un clima, del ambiente cercano al de la juventud masculina porteña, que a medida que entramos en el siglo XX fue abrazando la práctica del fútbol. Ello presenta un elemento atractivo que vale la pena investigar ya que permite un acercamiento al fenómeno de la recepción, reelaboración y producción cultural. En todo caso, su valor reside en que al evaluar los nombres elegidos al fundar los clubes estamos escuchando la voz diáfana de los jóvenes. 1


En otro trabajo intentamos acercarnos al carácter que tuvo la competencia dentro del espacio del fútbol aficionado. Este fue en gran medida gobernando una rivalidad-enemistad asociada a la defensa de lo propio. Los jóvenes decían ser representantes y defensores de ciertos elementos nucleantes como por ejemplo la cuadra, la esquina o el vecindario. La presencia de estos valores en el ambiente de la práctica del fútbol de los sectores populares incidió a la hora de evaluar el peso relativo que para estos jóvenes tenía la elección del nombre del club.

Este estudio se ha edificado con la información aportada por dos series de datos:
  • la lista de nombres de clubes que alguna vez pertenecieron al fútbol oficial a lo largo de los años comprendidos aportando un elemento diacrónico. La serie abarca un momento y un espacio que contiene a los clubes existentes desde la aparición del fútbol en los últimos años de la década de 1860 hasta 1930, en el área metropolitana y parte de la provincia de Buenos Aires 2. La lista incluye la información -completa o no- de los clubes (de los que se tiene memoria) que participaron en la liga oficial. Los datos de los clubes seleccionados son: nombre definitivo, nombres alternativos que se barajaron a la hora de crearse, fecha de fundación, fecha de incorporación a la liga, origen social de los fundadores del club, razón social y lugar de origen. 3
  • lista de nombres de clubes de fútbol aficionado en 1907 a partir de los datos de la sección deportiva del diario "La Argentina", espacio periodístico utilizado por los nuevos clubes y ligas independientes para informar sobre el universo de competidores, desde fundaciones de clubes hasta los desafíos y "fixtures". Este espacio generado por "La Argentina" abarcó desde 1903 hasta 1907, de allí que tomamos la información de esta última fecha por ser el momento de máximo despliegue del fútbol aficionado 4. Sólo un pequeño porcentaje de éstos aparecen en el listado de la primera serie de datos. Sucede que aquellos son clubes que estuvieron alguna vez afiliados a la liga mayor pero un 80% de los equipos que aparecen en los avisos de "La Argentina" nunca se afilió a la Liga oficial. Muchos eran equipos de adolescentes que según los encargados de la sección "sportiva" del diario tenían dificultades para escribir en forma legible.
En su mayoría fueron clubes-equipos de vida efímera, no dejaron historia a la cual recurrir para poder tipificar su posible origen social. Ninguno es de la colonia inglesa ni de la élite criolla. Pero no surgen datos para avanzar mucho más. Aproximadamente el 95% de todos los equipos son de la Capital Federal. Hacia 1907 no había un corte absoluto que diferenciara a los clubes incluidos en estos avisos y los del listado de la primera parte de origen popular. Para pertenecer a la liga había que tener cancha propia con instalaciones mínimas -que eran inspeccionadas- sello y libro de actas. Para publicar un aviso en "La Argentina" o participar en las ligas independientes solo exigían el pago del espacio y/o de la cuota de ingreso a la liga, escribir la nota de un sólo lado de la hoja, tener sello y una dirección para poder enviar correspondencia. Si bien existía cierto grado de diferenciación -más que nada con los clubes de empresas (como F.C. Oeste) o de empleados medios (como Racing Club)- hacia esta fecha muy pocos de los que más tarde serían populares habían logrado la afiliación, sólo River, Argentinos Juniors, Independiente y Boca Juniors.

Como puede verse, una serie permite una visión diacrónica, incluyendo al fútbol practicado por distintos sectores sociales, mientras que la segunda se acerca a una fotografía, situada en 1907, del mundo de los jóvenes de los sectores ajenos a la colonia inglesa y a la élite criolla. Si bien son dos muestras cuyos datos no pueden cruzarse dado que se refieren a objetos distintos, la idea es saber cuán lejanas están entre sí, especialmente si la segunda se ajusta o no a la primera. El procedimiento intentará tomar las dos series de datos para tentar posibles relaciones. En este análisis del material empírico no realizaremos conclusiones apresuradas. En muchos casos sólo se expondrán los datos hallados, dejando abiertas las posibles relaciones e interpretaciones, ya que no se intenta aquí llegar a conclusiones definitivas. El objetivo es dar a conocer los resultados cuantitativos de la investigación y extraer algunas ideas provisorias.

El trabajo seguirá el siguiente camino: en primer lugar el paneo de los nombres elegidos al fundar los clubes, luego nos detendremos en la "razón social" adosada (por ejemplo: "Football Club" o "Club Atlético"), finalmente -y más cercano al análisis cualitativo- mostraremos la insistencia en la elección de alguna fecha especial a la hora de fundar un club, así como los nombres alternativos propuestos en el momento de la decisión.


2. LOS NOMBRES ELEGIDOS AL FUNDAR EL CLUB
Veremos los cambios que se produjeron a través del tiempo en la elección de los nombres, así como algunos de los elementos más genuinos que permiten observar el ambiente de los sectores populares en el que se desarrolló la ola fundacional de principios de siglo XX. De esta manera surge cómo a lo largo del tiempo aparecen algunas líneas que denotan continuidades junto con posibles rupturas.

2.1. ARGENTINO/S: 
Este nombre fue usado entre 1900 y 1910. Apareció por primera vez hacia fines de siglo XIX con la intención de diferenciarse de los clubes ingleses, aunque no tuvieron un origen popular. Es el caso de Argentinos de Quilmes 5. Otra situación fue la de Argentinos Juniors, así como la de Argentinos de Vélez Sarsfield. En el primer caso -Argentinos de Quilmes- aparece claro el intento de distanciarse de los ingleses. En el segundo caso ¨de quiénes querían diferenciarse los jóvenes fundadores al llamarse "Argentinos"? Tal vez, sus intenciones fuesen las de despegarse de las organizaciones creadas en torno de los intereses étnicos emergentes de la inmigración masiva. A esta conclusión hay que sumar la ascendencia de los mismos fundadores: buena parte de ellos eran hijos de inmigrantes. Es decir, llamarse "Argentinos" en ese momento ya no remite a la diferenciación con el juego y con los jugadores ingleses sino más bien a la segregación de un universo simbólico no argentino, que podemos relacionarlo con el de los inmigrantes. Si hubo un uso para diferenciarse de los ingleses, en ese caso no es posible distinguir claramente el origen social de esos clubes. Sin embargo, fueron los jóvenes nacidos de los nuevos sectores populares porteños quienes sí parecen haberlo elegido como opción diferenciadora de las aglutinaciones grupales de inmigrantes. 6

También en la primera década del siglo XX apareció el calificativo, argentinizando algo que en su origen no lo era, por ejemplo Peñarol Argentino, Albion Argentino; o que necesitaba de la especificación: por ejemplo, Sport Argentino, Sol Argentino, Porvenir Argentino, Juventud Argentina. También desde la argentinidad se reafirmaba la pertenencia, como Argentinos del Norte, Argentinos Unidos de Barracas.


Otro de los temas que surgen es el uso del singular o del plural. Así, con el club Argentino de Quilmes aparecía el uso en singular de "Argentino", mientras que el plural puede verse en Argentinos Juniors o Argentinos Unidos de Vélez Sarsfield. Podemos pensar que el plural indica un compromiso de cada uno de los participantes, denotando acción y participación.

Es interesante lo que ocurrió hacia 1910 cuando se fundaron los clubes Argentinos de Temperley y Argentinos de Bandfield, dos localidades cercanas entre sí, ubicadas hacia el Sur a pocos kilómetros de la Capital Federal. En 1933 el Club Temperley nació como fusión de ambos, pero el nombre que le pusieron no comenzaba con un "Argentinos de...", sino sólo se llamó "Temperley". Habían transcurrido veinte años. Si en 1910 parecía necesario llamarse "argentinos", en 1933 esto no se encontraba dentro del horizonte de posibles nombres a elegir, era redundante.

2.2. UNIDOS, UNION, DEFENSORES:
"Unidos de" o "... Unidos" y "Unión". Al igual que en el caso anterior, aquí también fueron elegidos así en la primera década del siglo XX, y buena parte de sus orígenes pueden vincularse a los sectores populares 7. Es curioso observar cómo "Unidos" apareció hacia principios de siglo, mientras que "Unión" fue elegido luego de 1915. "Defensores" fue una constante a lo largo de las tres primeras décadas del siglo XX. 8
Autodenominarse Unidos remitía a una referencia al mismo agrupamiento, al propio hecho asociativo. Sin embargo quien se definía "Defensor de" aludía, en principio, a dos significados claros: indicaba posicionamiento en la intención de representar al espacio nucleante (en general vinculado a un territorio) frente a otros posibles competidores en la representación; por otro lado denotaba la actitud de quien se está aprestando a competir, a rivalizar con otro que defiende otra entidad. O sea, desde la misma creación del equipo-club se está pensando en enfrentar a otros. Casi podría decirse que es su razón de ser. Estos dos significados tienen una ubicación temporal diferente. Hacia principios de siglo, se llamaron "Defensores" quienes deseaban diferenciarse de sus pares del mismo vecindario, con los que competían en la posibilidad de ser representantes del lugar. Más tarde, en la década del `20, sólo se llamarán "Defensores" los que -junto con los que también eligieron "Unión"- se posicionaban frente al conjunto de localidades y barrios.
Si agrupamos "Argentinos", "Defensores", "Unión" y "Unidos" vemos claramente la intención de identificarse alrededor de un territorio vecinal. Siempre aparecen vinculados al nombre de un vecindario hacia principios de siglo o de una localidad suburbana hacia los años `20. Vale pensar que si los Argentinos intentaban diferenciarse de los no Argentinos, los Defensores y los Unidos deseaban distanciarse de rivales y vecinos. 

2.3."ESTUDIANTES", "ESTUDIANTIL", "JUNIORS", "JUVENTUD", "PEQUEÑOS":
 Nos acercamos a un espacio diferente al anterior. Se trata aquí de un recorte generacional a la hora de elegir el nombre. Hay que tener muy en cuenta que todo el movimiento nacido con la adopción del fútbol por los sectores populares porteños fue llevado adelante por jóvenes de entre 12/13 a los 20 años. Así, no es casual que muchos eligieran durante todo el período -aunque muy especialmente entre 1900 y 1915- nombres como "Estudiantes" o "Estudiantil". Esta elección, que marca la presencia de un corte generacional, por lo general estaba asociada a un barrio o localidad, por ejemplo: Estudiantes de Belgrano, de Bernal, de Victoria, Estudiantil de Almagro. Es decir, no había relación directa con la institución escolar sino que revelaba la condición de alumnos de los jugadores-socios fundadores, que a su vez se nucleaban en torno al vecindario.

La elección del sufijo "...Juniors", aparece más frecuentemente en clubes fundados entre los años 1900 y 1910, tanto de la capital como del Gran Buenos Aires, pertenecientes a los sectores populares. 9

NOMBRES DE ESTABLECIMIENTOS EDUCATIVOS:
La relación del fútbol con la institución escolar tuvo en Argentina una vida plena de desencuentros y de conflictos. Si bien este deporte comenzó su desarrollo a partir de las escuelas inglesas, el curriculum normativo de la institución pública nunca lo contó dentro de sus prácticas aceptadas. A pesar de esto existieron competencias intercolegiales en las cuales el fútbol -debido a la presión de la calle y de los alumnos- lograba filtrarse. Además hubo ex-alumnos que decidían honrar a su ex-escuela formando un equipo con su nombre, todo hasta 1915. El fútbol penetró en el ámbito de los claustros universitarios 10 . Es interesante hacer notar que desde 1901 se prohibió en la liga el uso de nombres de escuelas. A pesar de esto, las frecuentes divisiones entre las instituciones que dirigían el fútbol oficial hicieron muchas veces que ciertas normas no fueran respetadas.

"Juniors" y "Estudiantes" en general fueron usados en los primeros quince años del siglo y pertenecieron mayoritariamente a los sectores populares. Por otro lado, el corte generacional estuvo presente en todo este movimiento social generado por el fútbol. La elección de estos nombres testimonia este hecho común para todos los clubes, aunque en algunos de ellos, a pocos años de fundados, parte de los cargos directivos fue ocupado por adultos.

2.4. NOMBRES RELACIONADOS CON EL DEPORTE, LA COMPETENCIA Y EL FUTBOL:
Tenemos aquí elecciones realizadas en la primera década del siglo XX. No aparecen entre los nombres más elegidos, aunque si nos atenemos a otras investigaciones y al conocido caso de la fundación de San Lorenzo de Almagro -que se desarrollará en el apartado de los nombres alternativos- podría pensarse que aquí emergía claramente el espíritu más auténtico, donde se transparentan las intenciones de los jóvenes 11 . 


Además, puede percibirse un primer filtro de los adultos que no permitían que este tipo de nombres fuesen definitivamente adoptados, elemento que no estaba presente en muchos de los equipos-clubes del listado de "La Argentina" 12. Otros casos -los menos- se volcaban hacia nombres relacionados con los ejercicios físicos y el fair play como Sportmen, Ejercicios Físicos, Sport Argentino.

"Gimnasia y Esgrima de...": Este es un caso en el que vale la pena detenerse. En principio, se crearon para seguir la tónica del estilo de los clubes ingleses y la escuela francesa de ejercicios físicos. En su origen fueron clubes de élite, fundados por criollos como "Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires" o "Gimnasia y Esgrima de La Plata", que fueron los más conocidos y a la vez excepciones. Ambas instituciones fueron fundadas hacia fines del siglo pasado (1880 y 1887, respectivamente) por la élite dirigente criolla. Para este sector social, el fútbol ocupaba un lugar más entre los "deportes ingleses" que practicaban. El resto de los que eligieron ese nombre fueron fundados con posterioridad al año 1910 y en su mayoría se originaron en el Gran Buenos Aires 13. En los primeros dos casos se propusieron representar a ciudades (Buenos Aires y La Plata) y no a barrios o localidades menores, además no es casualidad que sean clubes de la élite local. LLamarse Buenos Aires o La Plata quedará asociado a este sector social (o a los ingleses) por lo menos en este momento, principios de siglo. Penetrando más en la centuria, los que siguen eligiendo como nombre "Gimnasia y Esgrima de..." ya lo serán de un barrio, le darán un sentido de pertenencia a un ámbito espacial restringido.

Seguramente ello estaba vinculado a que quienes elegían consideraban el universo dominado por ellos, el espacio que ellos creían representar y defender. "Gimnasia y Esgrima" y "El..." son usados como expresión que no parece denotar un corte social. Sugieren algún vínculo con el uso del término "Sportivo" como razón social -se verá luego-, un uso genérico que agrupaba a toda la sociedad detrás de un lugar que unía a los que deseaban vincularse con la defensa y el orgullo de pertenecer al barrio. Aquí no había próceres, política, generaciones, idiomas. Toda la barriada -heterogéneo social- nucleada en torno de formas de vida "sportiva". Este uso se generalizó desde 1915.

2.5. NOMBRES INGLESES:14
En principio hay que destacar su uso por parte de los clubes pertenecientes a la colonia inglesa, fundados durante las dos últimas décadas del siglo XIX. Si nos situamos en la primera década del siglo XX y si comparamos los grupos vinculados a las elecciones de nombres asociados a "Argentinos" y "Unidos", al corte generacional y a las opciones por los nombres ingleses, no fueron dominantes aunque sí significativas. 15
¿Cuál fue la incidencia de los vocablos ingleses a la hora de elegir los nombres de los clubes? En un primer movimiento dejamos de lado a los clubes fundados por la colonia inglesa. Interesa evaluar si los no ingleses usaron el inglés. Numéricamente no sobresalían. En su mayoría no tenían relación con los lugares de residencia de sus fundadores, lo que los ubicaba dentro de la excepción a la regla. Aún siendo un porcentaje menor, su existencia remitía a la presencia del modelo inglés del deporte moderno.

¿Todo esto contradice lo sostenido, entre otros, por el historiador Eric Hobswam al decir que en los nombres de los clubes de fútbol se ve la herencia dejada por Gran Bretaña en el mundo? Parecen haber sido, sin embargo, los elementos reglamentarios y los referentes al juego los que se mostraron más estrechamente ligados al uso de la tradición -que era el uso de los términos originales en inglés. Habrá que historiar el paulatino abandono del inglés en este aspecto, pero es evidente su presencia que continua hasta la actualidad, mientras que a la hora de elegir los nombres, desde temprano fueron una opción no mayoritaria para los no ingleses.

Las elecciones de nombres relacionados con las empresas de ferrocarriles ingleses aparecieron sólo en un momento temprano. Estos clubes podían ser generados por la iniciativa de las empresas o de los empleados. 16

2.6. NOMBRES QUE HACEN REFERENCIA A LUGARES O A PERSONAJES SIN RELACION CON LA ARGENTINA NI CON INGLATERRA:
Surgieron a lo largo de todo el período. Existieron nombres de equipos ingleses y de otros países; además de otros extraídos de ciudades, personajes o etnias 17. ¿Estos últimos fueron creados por miembros de colonias de inmigrantes de esas nacionalidades? Carecemos de datos como para dar una opinión definitiva, pero para la mayoría no lo creemos. Hacia principios de siglo se produjo una marcada presencia de nombres referidos a América Latina. Excepto "Sirio" no había otro que denotara la presencia de alguna comunidad de inmigrantes 18. En el listado de 1907, el único equipo con apellido que no era de origen italiano o español se llamaba Bahía Blanca, donde había algunos judíos.

2.7. NOMBRES VINCULADOS CON EL AMBIENTE SIMBOLICO RELIGIOSO:
En el marco de la cantidad global de nombres no tuvieron incidencia. Aparecieron unos pocos relacionados con la colonia inglesa hacia fines del siglo XIX, y hacia principios del siglo XX sólo dos con los sectores populares. Uno de ellos, el club llamado "Juventud Católica" que estaba asociado a los círculos de obreros católicos -instituciones vinculadas con la iglesia y que intentaban competir con la influencia anarquista y socialista en el ámbito de la naciente clase obrera. El otro caso, muy singular, fue el de "San Lorenzo de Almagro", donde la iglesia apadrinó la iniciativa de los jóvenes alumnos de una escuela religiosa. Al margen de los nombres alternativos que se barajaron, el definitivo fue el nombre del santo: "San Lorenzo" (propuesto por el Padre Massa y aceptado por los jóvenes) y "Almagro", con la casi siempre presente alusión al vecindario.

2.8. NOMBRES ASOCIADOS CON PROCERES NACIONALES:
Su número fue importante, pero su peso se fue acentuando después de la primera década. En el registro de 1907 no surge como una cifra destacada, aunque la presencia del discurso y las prácticas escolares parece evidente 19 . El año crucial parece haber sido 1910. La problemática acerca de la formación de la simbología patria y la tradición es tema de recientes investigaciones. Todas ellas permiten ubicar el nacimiento de esos diseños desde los mismos años de creación del aparato estatal. A pesar de esto, tuvieron ritmos más acelerados hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, fundamentalmente guiados en la perentoria tarea de homogeneizar la heterogénea población llegada desde el exterior 20 . Se puede apreciar cómo los nombres de próceres fueron más usados en la segunda y tercera décadas que en la primera. En un comienzo dominaron el lugar -leimotiv de todos los tiempos-, el corte generacional, junto con los "argentinos". Sólo en un segundo momento aparecieron como opciones los personajes reconocidos de la historia argentina. Este ítem es trascendente si tenemos en cuenta que son los años en los que se plasma la difusión del discurso patriótico, que contemplaba como uno de sus eslabones esenciales la implantación de una tradición histórica.

¿Qué papel jugaron a la hora de elegir los nombres de los clubes? El número general de los clubes que optaron por próceres patrios es significativo. No se superpone a los que eligieron el lugar como eje identificatorio. No hubo clubes que se llamaran por ejemplo "San Martín de Flores", o se usó uno o se eligió el otro. Es decir, si bien existían muchos compitiendo por representar a Flores, la tendencia general fue la incompatibilidad de la aparición de nombres como Belgrano de Flores. Quien se llamaba Belgrano se consideraba formando parte de algo mayor, e imbuido de sus valores, compartiéndolos con otros. El representante del vecindario era el vecindario encarnado, quien se denominaba Belgrano decía compartir y defender con el universo de compatriotas los valores que el héroe representaba 21.

Insistimos que desde una perspectiva metodológica, los datos que muestra esta sección de la investigación permiten acercarnos a la recepción que tuvieron entre los sectores populares esas políticas cuyos objetivos fueron explícitamente expresados, y a ese respecto aparece un claro, y por otro lado obvio, desacople cronológico entre los años de elaboración y puesta en marcha de los instrumentos de dicha red simbólica, y los momentos de sus encuentros con los sentimientos y experiencias de los sectores hacia los que estaba dirigido.

2.9. NOMBRES QUE DENOTAN UNA INTENCION POLITICA O SOCIAL DISTANCIADA DEL MODELO OFICIAL:
Nos ubicamos en la primera década del siglo XX. Momento de auge de las corrientes más abiertamente contestatarias como los anarquistas, socialistas, así como la formación de la Unión Cívica Radical como partido con un amplio apoyo social 22. La elección de estos nombres parece confirmar la tesis acerca de la fuerza de la tradición de que la primera década del siglo XX muestra en algunos sectores una fuerte tendencia a la confrontación dentro de sistemas ideológicos existentes, especialmente el anarquismo. Además, en la medida que nos alejamos en el tiempo y del centro de la ciudad esta línea va desapareciendo.

2.10. "BUENOS AIRES:
"La mayoría de quienes eligieron este nombre se ubican entre los residentes de la colonia inglesa hacia fines del siglo XIX. Todos los primeros clubes fundados por los ingleses en la Capital Federal se llamaron "Buenos Aires", por ejemplo: Buenos Aires Cricket Club, Buenos Aires Football Club, Buenos Aires English High Scholl.

"PORTEÑO":
 a diferencia del anterior sí aparece usado en la lista de los nombres de clubes extraídos del diario "La Argentina", es decir de principios de siglo y originados en los sectores populares. Es curioso observar que a principios de siglo es "Buenos Aires" el término empleado fundamentalmente por los ingleses o por la élite, mientras que aquí aparece "Porteño" 23. Sin duda, es posible advertir las distancias entre los dos nombres. Quien se autodenominaba "porteño" estaba sosteniendo ser partícipe de la identidad propia de la ciudad, sensación que no indicaba el "Buenos Aires".

2.11. El resto de las opciones sólo eran nombres de lugares: en las que incluimos a vecindarios, cuadras y localidades. Si a esto sumamos alguna alusión al barrio -por ejemplo Defensores de Belgrano- los nombres elegidos tuvieron que ver en un 90% con los lugares de residencia de los fundadores. La influencia del universo local es abrumadora a la hora de construir el "nosotros" y el "ellos". Los que nos muestran relación con el espacio habitado fueron los nombres vinculados a los establecimientos educacionales, nombres ingleses y extranjeros no ingleses, los encabezados por "El...", los elegidos por ser los de personajes o próceres nacionales, y parte de los que denotan opciones políticas y religiosas.

Todos usaron nombres de lugares. No es su uso lo que define cortes observables y significativos. Vale la pena detenerse en los lugares elegidos y en toda la serie de aditamentos adosados a ellos ya que son los que nos permiten pesar los valores adoptados. Vemos hacia 1907 nombres de calles, plazas, barrios. Pero aquí aparece una diferencia interesante. La cantidad de "barrios" cae y aparecen claramente nombres de calles o plazas: Solís, Quesada, Salguero, Plaza Herrera, Forest, Corrientes, Campichuelo, Boulevard Patricios. Es más, la misma palabra "barrio" no aparece en 1907.

Una lectura posible sería suponer que muchos de los clubes de la primera parte del siglo pasado remiten a Buenos Aires y a estaciones de ferrocarril; luego a grandes barrios y a localidades del Gran Buenos Aires y de la provincia más tarde. Sin duda, muchos de los equipos-clubes de 1907 son emergencia del grupo de jóvenes de la "cuadra", ni siquiera de la vecindad.

Aparecen claramente diferenciadas las elecciones de nombres por parte de los ingleses y de la élite criolla, donde los nombres de las ciudades Buenos Aires o La Plata fueron los lugares de pertenencia elegidos. Mientras que en la medida en que nos adentramos en el siglo y nos vamos del centro urbano aparecen como eje convocante los nombres de los barrios. 24 

Cuadros Nº 1 y 2


3. RAZON SOCIAL




De acuerdo al diccionario "razón social" es "nombre y firma de una casa o compañía de comercio". Aquí lo usamos para definir la palabra o frase que encabeza el nombre propiamente dicho del club, aunque éstos fueron sociedades sin fines de lucro y no comercio. La serie o la palabra que integran esta categoría de "razón social" define de alguna manera los objetivos de la institución, por ejemplo el de ser un Club Atlético. Los cuadros que se perciben despliegan la información recabada sobre el tema.


Cuadro Nº 3. Razón social: evolución en el tiempo de las distintas fórmulas.
Fuentes: Historias del fútbol argentino, Diarios: El Diario, La Nación y La Prensa.


Cuadro Nº 4. Razón social de los clubes en 1907.
Fuente: Sección deportiva de "La Agentina".

En principio interesa acercarnos a estos usos. Nos encontramos con el "Athletic Club" de los clubes ingleses que remite directamente al espíritu "sportivo" y al "fair play" con el que nacieron los deportes modernos. En líneas generales fue elegido por los clubes vinculados a la colonia inglesa. Más tarde apareció con fuerza el "Club Atlético" y, naturalmente, interesa definir el porqué de esta adopción durante la primera década del siglo XX, teniendo en cuenta que la mayor parte de los que lo eligieron pueden asociarse a clubes nacidos del seno de los sectores populares. Caben aquí dos hipótesis: por un lado, como castellanización del "Athletic Club" inglés expresando así la influencia del modelo con el que llega aquí adherida la práctica del fútbol. Sobre todo, y tal vez yuxtapuesto a la anterior explicación, se puede suponer su uso como la influencia del discurso oficial (escolar) promotor del atletismo, del higienismo y de la actividad física. El "Club Atlético" está atestiguando la presencia de una corriente discursiva explícita en el modelo del "fair play" sumada a la del curriculum escolar. 26

Sin embargo, los "Clubes Atléticos" de hecho no eran más que equipos de fútbol en su más abrumadora mayoría en la primera década del siglo XX, hecho que debe sumarse a la ya corroborada tendencia a alejarse del sistema ético del fair play en su práctica competitiva concreta. Es decir, en el acto fundacional los jóvenes llamaron C.A. a sus clubes de fútbol al estilo del "sportman", en un movimiento que suena más a solución de compromiso que a embanderamiento.

Sea como fuera, este nombre es el usado por los clubes fundados por los sectores populares en la primera oleada fundadora de clubes de fútbol y mayoritariamente de la Capital Federal.

A pesar de confirmar lo dicho arriba, es curioso lo sucedido con "Football Club". Su uso no se castellaniza. No hubo "Club de Fútbol River Plate", mientras que sí existió el "Independiente Football Club". "Football Club" se usó durante casi todo el período estudiado, aunque muy especialmente en la primera década, y manifiesta abiertamente la intención de los fundadores: fundar un club de fútbol. O sea, seguramente esto se relaciona con que eran equipos de fútbol sin aspiraciones de involucrarse en el fomento de las actividades atléticas y/o sociales como sería el caso del "Club Atlético". La elección por el F.C. fue común a todos los grupos sociales.

Sin embargo, presenta más interés contrastar "Club Atlético" elegido durante la primera década, con "Sportivo" usado en un segundo momento, desde 1910 y mayoritariamente desde 1920; y como ya fue expresado, sumado al nombre de localidades generalmente del Gran Buenos Aires 27. "Sport" es usado como sinónimo de deporte -el "sport". Así llegó a estas playas nombrado el juego y calificado el sistema ético unido él. Así se titulaban las secciones deportivas de los diarios a partir de fines de siglo XIX.
"Sportivo" nacería en la castellanización del "sport" inglés, pasando a designar a la institución que se dedicaba a las actividades sportivas o deportivas. "Deportivo" parece ser el uso nativo de la palabra extranjera. No hay dudas respecto de los tiempos: primero se usó Sportivo y luego Deportivo.

Otro de los interrogantes es por qué no seguir llamando a los nuevos clubes "Club Atlético"? ¿Por qué desde 1915 la amplia mayoría preferirá "Sportivo"? Una hipótesis -ya usada para otros casos- es la de ver a "Club Atlético" como un nombre usado en la práctica sólo por clubes de fútbol, sin atender el resto de los deportes, mientras que con "Sportivo" se tendería a englobar al conjunto de la actividad física. Lo que significaría abarcar a otra porción de la sociedad -por ejemplo, la participación de la familia-. Tal vez "C.A." y Sportivo intentaban designar lo mismo: el desarrollo de las actividades físicas en su conjunto. Pero con "C.A." no se hace realidad lo denotado: en su gran mayoría fueron sólo clubes de fútbol, por lo menos hasta 1915.

También podría considerarse que para estos años la fórmula "Sportivo" sumada al nombre del lugar es la elegida como reflejo más fiel de una firme intención: sólo significar que es la institución deportiva de ese lugar, sólo esa y sin rival en la misma localidad aunque sí en la estación vecina, más apartada espacialmente que lo que podían estar dos barrios en la capital. Tal vez llamarse "Sportivo" significara aunar a toda la localidad y atraerla a la práctica de los deportes. En un primer momento (hasta el año 1915 aproximadamente) otros cortes, no sólo el del lugar, motivaron variantes en la elección de los nombres.

4. FECHAS DE FUNDACIONES
Existen evidencias -a través del anecdotario incluido en la historia tradicional del fútbol- que en muchos casos los fundadores elegían formalizar el nacimiento de la institución en determinado día, demorando el acto que ya había sido acordado. Esto induce a pensar el valor con que se buscaba dotar al acto de fundación, a pesar de los pocos casos con los que contamos.

En el análisis de los datos aparecieron con insistencia fechas de efemérides patrias coincidentes con fechas de fundación de algunos clubes.

En un primer orden aparecen cuatro clubes que nacieron un 25 de mayo (día de la Revolución): River en 1901, Platense en 1905, Defensores de Belgrano en 1906 y Huracán en 1907. Hacer coincidir la fecha de fundación con el 25 de Mayo implicó dotar de un peso simbólico extra al acto iniciático. Quienes así eligieron eran jóvenes, adolescentes.

Estas fueron en sus orígenes instituciones vinculadas con los sectores populares. Lo curioso y el fenómeno a develar es que esto aparece en la primera década, justo en el momento en que -como hemos visto- no son frecuentes las elecciones de nombres vinculados a próceres o a personajes salientes de la historia nacional. Realmente parece apresurado extraer conclusiones sobre este particular ya que la información respecto de las fechas completas de fundación (día y mes) es escasa y no permite evaluar el peso relativo en todas las épocas de este tipo de elección. Sin embargo, si el efecto de la educación parece afirmarse desde la segunda década, las prácticas escolares están presentes junto a toda la gama de celebraciones patrias más cercanas a los efectos de los despliegues militares.

Tenemos el caso de Chacarita Juniors, fundado el 1º de mayo de 1906. Su significación política y social es explícita. Es sintomática la elección del 1º de mayo ya que en este caso no esperaron al 25 de mayo para formalizar el nacimiento del club. Habrá que ligar esta fecha con la tradición contestataria asociada a los sectores populares y a la primera década del siglo XX.

5. NOMBRES ALTERNATIVOS PROPUESTOS
Deslizándonos desde el análisis cuantitativo al cualitativo nos introducimos de lleno en el momento que los jóvenes fundadores elegían el nombre de su club. Cuando se reunían con la intención de formar un equipo y a la vez de fundar un club, solía generarse un espacio de discusión en torno a una serie de pasos a seguir entre los que se encontraba la elección del nombre. Podemos conocer algunos de los nombres que se barajaron y que finalmente no fueron elegidos. Esto surge del testimonio de los participantes en el acto fundacional ante el requerimiento de los primeros historiadores del fútbol, hacia fines de los años veinte y principios de los treinta 28. Por supuesto, son historias relatadas y transmitidas sobre el acto inicial en la vida de algunos de los clubes que con el tiempo serían los más populares y cuya historia se consideraba necesario contar.

Clubes éstos vinculados con los sectores populares y creados durante la primera década del siglo XX.
De estos testimonios surge un primer elemento interesante: dentro del conjunto de posibles nombres fueron deshechados los que se relacionaban con particularidades o con elementos de la competencia que no estaban vinculados al fair play. Estos se referían a la rivalidad-enemistad. Según los míticos relatos, fueron los nombres que emergieron en un principio y con mayor naturalidad.

El ejemplo más elocuente es el del club San Lorenzo de Almagro. Es el caso que incluye más elementos para analizar. La anécdota dice que los jóvenes fundadores debatían la elección del nombre entre estas opciones: Forzosos (o forzudos) de Almagro, Cestos y Canastas, El centinela de Quito, El Almagrense, Olimpia, El triunfador (o vencedor o el invencible), Peñarol, El ariete, Alumni de Almagro, Río de la Plata. Se advierte que hay cinco que se relacionan con el vecindario (Almagro y Quito, que es el nombre de una calle ubicada dentro del barrio), uno con la ciudad (Río de la Plata) y cinco cuyos nombres remiten a la competencia, pero muy especialmente a elementos relacionados con la demostración de poderío, fuerza y éxito, o sea lejanos al fair play.

Ante la iniciativa de los jóvenes, el Padre salesiano Lorenzo Massa, direccionalizó la iniciativa, ayudando al nuevo club a conseguir un terreno propio. El aporte del Padre Massa también se vincula con el nombre que finalmente adoptará el club. Ante las opciones que presentaban los fundadores, el cura los convenció de que el nombre más apropiado era el de un santo, sumado al del vecindario. Es justamente esto lo que el Padre Massa impuso: unió a los jóvenes sobre la base de lo religioso sumando la referencia del lugar, por qué no llamarse sólo "San Lorenzo"?

Así puede advertirse que los nombres vinculados al juego tal como ellos lo entendían fueron los que no lograron pasar el tamiz de la crítica, no fueron aprobados por los padrinos adultos. Se percibe en los nombres elegidos finalmente la defensa del lugar sin ofensas a adversarios. Tal vez pueda entenderse esta variante como una forma de contemplar la conflictiva convivencia entre el discurso y la práctica del fair play junto con la enemistad barrial. Los nombres elegidos parecen denotar la presencia de un "fair play vergonzante" o "rivalidad oscurecida". Sin embargo, la práctica competitiva parece haber privilegiado las enemistades y los exitismos por sobre el juego caballeresco.

La mención al juego entre nombres alternativos y definitivos permite observar algunas de las conexiones emergentes en el momento de la elección. Es decir, podrían percibirse operaciones de ocultamiento y de negociación.

Sin embargo será difícil acercarnos a alguna conclusión si no tenemos en cuenta los ejes valorativos con que los sectores populares adoptaron la práctica del fútbol. En líneas generales es necesario decir que la tendencia fue al abandono del fair play y a la formación de una rivalidad que concebía a todos los adversarios como cuasi enemigos 29.

Retomaremos un caso visto en la nómina de nombres elegidos. Es el de la "Asociación Atlética y Futbolística Argentinos Unidos de Villa Crespo", más tarde acortado al actual "Asociación Atlética Argentinos Juniors". Se "asocian", en una explícita versión del clima asociacionista reinante en la época. El nombre nos dice que se han unido jóvenes argentinos que habitaban el vecindario de Villa Crespo. Como se vio, esto parece expresar un intento de diferenciarse de los habitantes de Villa Crespo no argentinos. Aquí no estamos autorizados a hablar de "argentinos" por oposición a lo inglés (como sí ocurrió con Argentinos de Quilmes); así, la definición remite a un intento de distanciarse del universo inmigrante.

Además, aparece la razón social "Asociación Atlética y Futbolística". El aditamento de "futbolística" será abandonado y no casualmente. En realidad, y en relación al ocultamiento de referencias abiertamente opuestas al fair play, toda mención al hecho de ser un club de fútbol, sólo de fútbol y no con fútbol es opacada.

La tendencia general apuntó a opacar, a desechar toda referencia a un localismo extremo, ofensivo y también toda alusión a la competencia disociada del fair play y sus elementos (por ejemplo "El ariete" para San Lorenzo). Todas estas variantes se abandonaron. Quedaron nombres más o menos neutros, frecuentemente relacionados con la historia de la propia fundación del club, como por ejemplo Platense, o con el lugar de residencia.

El caso de Chacarita Juniors es interesante. En 1906, la opción que también manejaban los fundadores fue "Defensores de Villa Crespo". En 1919 el club se reorganizó y aparecieron quienes deseaban cambiarle el nombre. Se mencionaron como posibles alternativas: Jorge Newery, Defensores de Maldonado, General Soler y Carlos Pellegrini. A diferencia de 1906, próceres y personajes históricos emergieron con peso significativo, aunque el viejo nombre ya identificaba a sus miembros y que finalmente no se modificó.
O sea, siguiendo la tendencia vista arriba, la presencia de la historia patria fue más perceptible desde 1910.

6. ALGUNAS IDEAS A MODO DE CONCLUSION
La potencia con la que se generó el fenómeno del fútbol estuvo ligada al encuentro de dos fenómenos simultáneos: la formación de los sectores populares modernos y la adopción de la práctica futbolística. Es decir, buena parte de su arraigo habría que ubicarla en la fuerza con la que quedó asociado a los lazos forjadores de vínculos identitarios, en el mismo momento original. Una de las primeras rupturas que pueden verse es la falta de elección hacia nombres vinculados al universo inmigrante, a diferencia de la gran cantidad de asociaciones étnicas que desde fines del siglo XIX existieron en la ciudad. Repetimos que hemos recogido la evidencia que permite atestiguar este fenómeno muchas veces afirmado pero nunca demostrado. En este trabajo se puede ver con claridad la decisión de esos jóvenes hijos de inmigrantes de separarse del mundo simbólico asociado a las lejanas patrias paternas.

No está demás destacar que los vínculos identitarios asociados a destrezas corpóreas suelen ejercer gran atracción y apego. Estas fuerzas han sido muchas veces incomprensibles a los ojos de quienes sólo perciben la acción de la razón. Sin embargo, una vía posible de entrada a la comprensión de estos fenómenos es la de observarlos como series de acciones y de sus consecuentes afectos en las que se pone en juego la propia existencia -aunque ésta adquiera la forma de representación escénica en el deporte moderno-.
Si el vínculo identitario no quedó asociado a las colectividades nacionales, sí primó el sentimiento y la razón de la defensa del pequeño espacio local, vecinal, de cuadra o de esquina. Sumado a este aparecerá desde 1910 un recurrente apego a la simbología patria emblematizada en los próceres nacionales. Es decir, este desacople temporal entre la fundación de la tradición patria de fines de siglo XIX y comienzos del XX y su plena adopción tal vez nos remita al pasaje de la formación del discurso patrio y a su recepción, en este caso vehiculizada en el fútbol.

Por último, y sin intención de agotar el tema, puede advertirse la compleja relación que existió entre el proceso de adopción de la práctica del fútbol por los sectores populares y la incorporación -junto con el juego- de los valores que lo acompañaban desde su nacimiento. Los nombre elegidos por los clubes de los sectores populares no hacían mención de relación alguna con el fair play. Aunque sí es preciso analizar lo sucedido con la elección de la razón social. Aquí pueden observarse dos líneas de valores cruzadas y en conflictiva convivencia: por un lado el fair play fundado sobre el modelo de "sportman" de muchos de los jugadores de la liga oficial en la primera década, y por otro lado sobre el estímulo emanado desde la escuela que incentivaba la fundación de "Clubes Atléticos". Sin embargo, esta tendencia tuvo una convivencia contradictoria con lo que puede observarse del estilo dado a la práctica competitiva por aquellos mismos fundadores de "Clubes Atléticos" 30. Si los fundadores declaran explícitamente sus deseos de fundar un club para practicar los ejercicios físicos o atléticos, acto seguido, aparecen en la lista de desafiantes en términos que por lo menos hacen dudar de sus intenciones sportivas. 31

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9/4/12

Eadweard J. Muybridgea, a 182 años del nacimiento del fotógrafo británico.

Eadweard J. Muybridge, precursor de la imagen en movimiento.

Muybridge nació el 9 de abril de 1830. Era fotógrafo de profesión y dedicaba su tiempo a la investigación. Precisamente fue uno de sus trabajos lo que ayudó a la creación del cinematógrafo, años más tarde: "El caballo en movimiento".

"Caballo en Movimiento"

El experimento tuvo lugar entre 1872 y 1878. Su objetivo real era determinar si los equinos dejaban de tocar el suelo en algún momento durante su galope en una carrera. El fotógrafo nunca imaginaría que su trabajo ayudaría a la industria del cine. Para tal fin, Eadweard J. Muybridge elaboró un aparato mecánico formado por cuatro hojas de madera que se deslizaban verticalmente por un marco y dejaban el paso de la luz permitiendo exponer imágenes a un tiempo record de 1/500 de segundo.

El británico murió el 8 de mayo de 1904, pero su legado permanece en la pantalla grande de todo el mundo.

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17/3/12

El monstruo del Lago Ness, un engaño de 60 años.

La foto del monstruo del Lago Ness que engañó a medio planeta

En 1934 centenares de periódicos de medio mundo se hacían eco en sus portadas de la fotografía tomada el 19 de abril de ese mismo año por el cirujano Robert Kenneth Wilson y en la que se podía contemplar por primera vez, y con cierta claridad, la silueta de un milenario monstruo que habitaba en las profundidades del Lago Ness (Escocia).

Pero las noticias sobre la existencia del monstruo no eran nuevas. Las primeras referencias de él se remontan a 15 siglos atrás y las encontramos en un documento llamado Vita Columbae. En él se relata cómo, en el año 565, el irlandés Columba de Lona se topó en su viaje por Escocia con un grupo de lugareños que estaban enterrando a un hombre al que había matado un monstruo que residía en el río Ness, que desembocaba en el lago del mismo nombre.

Desde entonces, múltiples han sido aquellos que se han proclamado como testigos directos del avistamiento del monstruo, describiendo de diferentes maneras y tamaños.

Pero la época dorada en la que un buen número de personas aseguraron haberlo visto fue durante la década de los años 30 del pasado siglo.
Fue entonces cuando un grupo de personas organizaron todo un perfecto entramado para engañar al Daily Mail, haciendo creer a los responsables del diario que habían podido avistar al monstruo y tomado una impresionante fotografía.

…En la imagen se podía observar con bastante claridad la silueta del monstruo que habitaba en las profundidades del Lago Ness. Hasta aquel momento nadie había podido demostrar la existencia del mismo y la publicación garantizaba anotarse un buen tanto.
Todo fue tramado por Maurice Chambers a petición de Marmaduke Wetherell, que había sido contratado tiempo atrás por el diario. Su relación con la publicación acabó mal y entonces comenzó a perpetrar su venganza.

Wetherell quería vengarse del Daily Mail y con la ayuda de Chambers y del Dr. Wilson consiguió burlarse del diario, con un engaño que duró 60 años. En 1994 el yerno de Marmaduke Wetherell decidió contar cómo su suegro, en el lecho de muerte, le había explicado el entramado del engaño que seis décadas atrás había llevado a cabo.

En realidad la silueta del monstruo, que sobresalía del lago en la fotografía, era una escultura hecha de arcilla y colocada sobre un submarino de juguete que se sumergió en el Lago Ness, después solo hubo que realizar la foto y, para dar más credibilidad al asunto, decir que había sido tomada por el cirujano inglés Robert Kenneth Wilson.

Fotografía del monstruo del Lago Ness tomada el 19 de abril de 1934, que fue tapa del Daily Mail y  la ilustración del falso Ness para este engaño de 60 años

Aunque en 1975 ya hubo quien aseguró que la fotografía era falsa se continuó considerando como la primera prueba fehaciente de la existencia del monstruo del Lago Ness, un fenómeno que atrae a cientos de miles de curiosos y turistas cada año hasta el lugar, aportando una importante inyección de beneficios a la región.

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6/2/12

"Apocalipsis: La Segunda Guerra Mundial" - Documental en NatGeo.

Excelente documental acerca de la Segunda Guerra Mundial, estreno ayer Domingo 5 de Febrero a las 22 hs (Argentina) en el canal NatGeo...

Apocalipsis: La Segunda Guerra Mundial


Material fílmico no clasificado, a color y restaurado nos muestra la Segunda Guerra Mundial como nunca antes se había visto.

Apocalipsis relata este descomunal conflicto a través del trágico destino de quienes fueron a la guerra (soldados), quienes la sufrieron (civiles) y quienes la dirigieron (líderes militares y políticos).

Esta "horrible aunque familiar" guerra fue la responsable de la muerte de 50 millones de hombres y mujeres en todo el mundo - y la primera en la historia en cobrarse tanto víctimas civiles como bajas militares.

...Continua durante estos dias siguientes, consulta la programación aqui

4/12/11

Más Críticas al Instituto Dorrego.

Revisionismo histórico
Críticas al Instituto Dorrego

Con un tono menos enérgico que la declaración que habían firmado más de 200 voces del campo intelectual, la Asociación Argentina de Investigadores en Historia se sumó a las críticas que suscitó la creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Manuel Dorrego, constituido por decreto para reivindicar una de las corrientes de interpretación del pasado argentino.

La entidad objeta el diagnóstico formulado en los considerandos del decreto, que "no toma en cuenta la profusa y variada producción científica reciente sobre los temas históricos, a cuyo estudio y difusión se abocará dicho instituto", que dirigirá el ex secretario de Cultura Mario "Pacho" O'Donnell.

En la declaración se destaca el trabajo de los historiadores que desarrollan sus actividades de docencia e investigación en universidades y en el Conicet, así como en otros organismos, y el creciente número de jóvenes historiadores. Señala que esa producción, "lejos de traducir una visión uniforme del pasado, como aquella a la que alude el decreto, refleja un amplio abanico de temas, enfoques e interpretaciones". Y menciona que recogen "elementos de la tradición revisionista, de la liberal, de la marxista y de muchas otras corrientes historiográficas".

Formada por reconocidos historiadores de universidades de todo el país e investigadores del Conicet, la asociación es presidida por Noemí Goldman, doctora en historia y especialista en historia política e intelectual argentina del siglo XIX. La acompañan Sergio Serulnikov, vicerrector académico de la Universidad de San Andrés, y los investigadores Julio Djenderedjian y Beatriz Bragoni, entre otros..

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29/11/11

Intelectuales, contra esta historia "oficialista"

Duro pronunciamiento de académicos e investigadores
Intelectuales contra la historia oficial

Unos 200 historiadores, profesores universitarios e investigadores con acreditados méritos académicos suscribieron un documento que cuestiona la creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico y denunciaron la intención del Gobierno de "avanzar hacia la imposición del pensamiento único".

Historiadores de la talla de Tulio Halperin Donghi y Luis Alberto Romero, a los que se sumaron Natalio Botana, Beatriz Sarlo, Carlos Altamirano y José Emilio Burucúa, entre otros intelectuales, estamparon su firma para disentir del instituto que destinará recursos oficiales a la reivindicación de Manuel Dorrego, Juan Manuel de Rosas, Martín Miguel de Güemes, Facundo Quiroga, Juan y Eva Perón, e Hipólito Yrigoyen, entre otras figuras a las que el Gobierno les quiere dar dimensión de próceres.

En pocos días se multiplicaron las adhesiones al documento crítico, que redactaron los historiadores Hilda Sábato, Mirta Zaida Lobato y Juan Suriano, para cuestionar la puesta en marcha del instituto que conducirá el ex secretario de Cultura del gobierno de Menem Mario "Pacho"O'Donnell .
Como informó LA NACION el lunes último, el decreto 1880/2011 instruyó a O'Donnell y a los otros 12 miembros de la comisión directiva del instituto a rescatar a quienes "defendieron el ideario nacional y popular ante el embate liberal y extranjerizante".

"Entre los próceres ignorados que hay que reivindicar aparece San Martín", advirtió Marcelo Cavarozzi, doctor en ciencia política e investigador de la Universidad Nacional de General San Martín, al describir a LA NACION las inconsistencias de la iniciativa oficial.
Para el investigador Vicente Palermo, presidente del Club Político Argentino, lo más grave es "la disposición a identificar una corriente y una determinada mirada histórica con el Estado, convirtiéndola en historia oficial".

"Crear una institución estatal cuyo objeto es imponer una forma perimida de hacer historia y una visión maniquea de ese pasado constituye un hecho grave que conspira contra el desarrollo científico y la circulación de diversas disciplinas historiográficas", advierte el crítico documento, suscripto por historiadores de reconocida actuación, investigadores jóvenes y becarios.

Rubrican el pronunciamiento los profesores Klaus Gallo, Horacio Tarcus, Pablo Buchbinder, Andrea Giunta, José Emilio Burucúa, Laura Malosetti, Mariano Plotkin, Eduardo José Míguez, Silvia Finocchio, Andrea Matallana, Fernando Rocchi, Mónica Ghirardi, Inés Tojkind, Pablo De Titto y Beatriz Ruibal, entre otros historiadores.

Sumaron su adhesión, desde otros campos, el sociólogo Marcos Novaro, la profesora en letras María Teresa Gramuglio, el artista Luis Príamo, el cantante Andrés Stagnaro, el poeta Ricardo Ibarlucía, la doctora en filosofía Diana Cohen Agrest y la escritora y periodista Sylvina Walger.

"Nos alarmamos por el contenido del decreto y quisimos compartir nuestra preocupación con los colegas", explicó ayer Hilda Sábato a LA NACION, sorprendida por la rápida respuesta que tuvo en una semana el texto que enviaron por correo electrónico a miembros de la comunidad historiográfica.
Experta en historia política y social de la Argentina, Sábato es profesora de la Universidad de Buenos Aires e investigadora del Conicet. Lobato es historiadora social, docente de la UBA y autora de estudios sobre la mujer y los trabajadores. Suriano, también historiador social, es un experto en el pasado del anarquismo.

"El documento no es una crítica al Gobierno, sino a un acto concreto, que afecta a la profesión, a la historia como campo de conocimiento", explicó la investigadora, al referirse a "una disciplina dinámica que en los últimos 30 años se renovó y aggiornó, y que responde a los cánones historiográficos de todo el mundo".

El investigador Cavarozzi explicó que la creación del instituto "muestra una visión que no tolera las manifestaciones de las escuelas académicas serias, críticas y sistemáticas" y observó que "ni siquiera se propone hacer revisionismo".

Dijo, al respecto, que "en todos los países de la región se analizan historias comparables para atender las discrepancias entre figuras de la historia, pero no se potencia la confrontación presentándolas como blanco o negro". Coincidió con Palermo en que "lo más preocupante es que aparece patrocinado por el Estado".

DIXIT

"No es una crítica al Gobierno, pero sí a una acción concreta, que afecta a la historia como campo de conocimiento."

HILDA SÁBATO
Historiadora.

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Polémico instituto de revisión de la historia argentina

Polémico instituto / Al rescate de lo "nacional y popular"
Polémico instituto de revisión de la historia

Buscará rescatar lo "nacional y popular"

El mundo académico argentino acaba de ingresar en una fuerte polémica sobre el nuevo relato histórico que se propone instaurar el kirchnerismo. Por medio del decreto 1880/2011, firmado por la Presidenta hace diez días, el Gobierno creó el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, que se propone reescribir la historia argentina a través de algunos de los grandes personajes del pasado.

El instituto es dirigido por el ensayista Mario "Pacho" O'Donnell, ex funcionario radical y ex embajador durante la presidencia de Carlos Menem, y, entre otras cosas, tendrá la intención de "profundizar el conocimiento de la vida y obra de los mayores exponentes del ideario nacional, popular, federalista e iberoamericano", tal como lo señalan los fundamentos del decreto presidencial. Se mencionan personajes a reestudiar, como San Martín, Güemes, Artigas, Chacho Peñaloza y Facundo Quiroga, entre muchos otros.

La medida de Cristina Kirchner provocó ya una fuerte polémica entre reconocidos historiadores, que cuestionan por lo menos tres puntos de la iniciativa. Advierten con preocupación que la tarea estará a cargo de divulgadores de la historia y no de científicos reconocidos en la materia. Señalan además que se ignora aún si el objetivo real no será incorporar estos nuevos relatos históricos en los programas de las escuelas secundarias. Y alertan, en consecuencia, sobre la posibilidad de que esta operación impulsada por la Casa Rosada tenga como meta la instauración de un "pensamiento único" del pasado.

El presidente del instituto les restó importancia a los cuestionamientos y dijo que no se pretende hacer "un texto que se estudie en los colegios". Entonces, ¿qué se busca, es una provocación? "Para nada -dijo O'Donnell, que participa en televisión de campañas publicitarias del Gobierno-. Esta es una corriente que trata acerca de una manera diferente de ver la historia." Explicó que la finalidad del instituto será promover, mediante becas, la investigación, el estudio y la difusión de "otra" historia. "Es una manera distinta de ver la historia, porque los hechos existen, están en el rango de lo objetivo, y después viene la interpretación de las circunstancias. El llamado revisionismo histórico está muy cerca del peronismo. Hay dos movimientos que anticipan al peronismo: el revisionismo histórico y Forja; las grandes figuras, los antecesores, son Saldías, Ibarguren y, ya más cerca, Jauretche, Rosa, Abelardo Ramos..."

Antiliberal

O'Donnell no niega que el actual revisionismo pueda ser concebido como una contracara del liberalismo: "Es verdad que la palabra revisionismo parece definir lo contrario de lo liberal; por eso, yo le hubiera puesto el título de Instituto de Historia Nacional, Popular y Federalista".

LA NACION quiso saber por qué historiadores de la talla de Tulio Halperín Donghi o Norberto Galasso no fueron convocados. "A Galasso lo invitamos, pero él tiene un costado más marxista y no aceptó. En cuanto a Tulio, representa todo aquello con lo que nosotros disentimos", dijo O'Donnell. En su opinión, la historia de Mitre no será cuestionada. "Yo soy un revisionista que nunca ha hecho antimitrismo. Hay una interpretación malévola, porque se piensa que este instituto ha sido legitimado para servir y venerar a Néstor [Kirchner]. Y no es así. Por otra parte, no se puede ocultar que Cristina Kirchner sabe mucho de historia y su orientación es revisionista", dijo.

Sorpresa y estupor fue lo que causó entre la mayoría de los historiadores la creación del instituto. También hubo un cierto regodeo entre aquellos peronistas atávicos y jauretchistas, ávidos de más liturgia.

"Estoy de acuerdo en que todavía falta una visión más objetiva de nuestra historia, pero leyendo los considerandos y contenidos del decreto, todo indica que se perderá, una vez más, por unos y por otros, la oportunidad de buscar la verdad de nuestra historia", dijo Juan José Llach, ex ministro de Educación y ex viceministro de Economía.

En términos similares se expresó desde Ginebra la historiadora María Sáenz Quesada: "Estoy alejada de las andanzas de nuestros neorrevisionistas y escritores puestos a historiadores. Pero la creación del instituto por decreto, en coincidencia con la conmemoración del Combate de la Vuelta de Obligado, tiene más relación con la política que con la historia, como se ve claramente por la denominación elegida, los objetivos propuestos y la composición de sus integrantes". Para Sáenz Quesada, "en el nuevo Instituto prevalece la antinomia historia popular versus historia elitista, y una idea del revisionismo que viene de los autores que, a partir de 1930, imaginaron la «patria grande» si Rosas no hubiera sido derrotado en Caseros por otros caudillos con una visión distinta del federalismo, como era el caso de Urquiza".

El historiador Luis Alberto Romero también fue muy crítico respecto de la creación del instituto. "El Estado asume como doctrina oficial la versión revisionista del pasado. Descalifica a los historiadores formados en sus universidades y encomienda el esclarecimiento de la «verdad histórica» a un grupo de personas carentes de calificaciones. El instituto deberá inculcar esa «verdad» con métodos que recuerdan a las prácticas totalitarias. Palabras, quizá, pero luego vienen los hechos", expresó Romero.

También la ensayista Beatriz Sarlo puso en duda el verdadero objetivo del nuevo instituto (ver aparte).

Los historiadores Mirta Zaida Lobato, Hilda Sábato y Juan Suriano emitieron, por su parte, un comunicado con duros párrafos hacia los intentos oficiales de redefinir la historia. "El decreto pone al desnudo un absoluto desconocimiento y una desvalorización prejuiciosa de la amplia producción historiográfica que se realiza en el marco de las instituciones científicas del país -universidades y organismos dependientes de Conicet, entre otras- donde trabajan cientos de investigadores en historia, siguiendo las pautas que impone esa disciplina científica pero a la vez respondiendo a perspectivas teóricas y metodológicas diversas", señalaron los tres historiadores.

La metodología

Además, objetaron la metodología: "El enfoque maniqueo que el instituto adopta no admite la duda y la interrogación, que constituyen las bases para construir, sí, saber científico". Para Sábato, Suriano y Lobato, "a través de esta medida, el Gobierno revela su voluntad de imponer una forma de hacer historia que responda a una sola perspectiva; se desconoce así no solamente cómo funciona esta disciplina científica, sino también un principio crucial para una sociedad democrática: la vigencia de una pluralidad de interpretaciones sobre su pasado". A su vez, advirtieron que "se avanza hacia la imposición del pensamiento único, una verdadera historia oficial".

O'Donnell lo niega. "La historia oficial nace de ese personaje maravilloso que es Mitre. Alberdi puede ser considerado un precursor del revisionismo por la oposición que tenía con Mitre y Sarmiento, que fue el ideólogo del proyecto oligárquico porteño, cuyas consecuencias hoy sufrimos".

Eduardo Sacheri, novelista y profesor de historia, tiene su propia visión como docente. "En las últimas décadas en las universidades argentinas se ha trabajado mucho en historia, con criterio científico, y se ha tendido a superar los énfasis polémicos. Y me parece que no es una buena hipótesis de investigación partir de categorías como la defensa del ideario nacional y popular ante el embate liberal y extranjerizante, como dice el decreto, ni aludir a próceres".

EN VOZ ALTA

"Este instituto es una corriente que trata acerca de una manera diferente de ver la historia. No se pretende hacer textos para los colegios"
MARIO "PACHO" O'DONNELL
Presidente del Instituto Revisionista

"El instituto, en coincidencia con la conmemoración de la Vuelta de Obligado, tiene más relación con la política que con la historia "
MARÍA SÁENZ QUESADA. Historiadora

"El Estado asume como doctrina oficial la versión revisionista del pasado y descalifica a los historiadores formados"
LUIS ALBERTO ROMERO. Historiador

"No es bueno partir de categorías como la defensa del ideario nacional y popular ante el embate liberal y extranjerizante"
EDUARDO SACHERI. Historiador y novelista .

Mi Fuente
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