"El conocimiento del pasado nos sirve para comprender mejor nuestro presente". Blog personal que busca referirse sobre la actualidad de la disciplina histórica como asi tambien de divulgación histórica sobre acontecimientos, hechos y personajes de la historia argentina y del mundo, a lo largo de los siglos.

19/6/13

La UNC cumplió 400 años de existencia.

19 de Junio de 1613 - 2013, 400 años de la UNC

Y llego el día  hoy cumple 400 años de existencia la Universidad mas antigua del país y la 4° del continente americano, entonces quisiera recordar a la Universidad a la que asisto y a la que asistimos tantos por lo que es, un baluarte para la educación del país. 

Habra que recordar su larga historia llena de idas y vueltas, con avances y retrocesos que reflejan su propio pasado y nuestra historia argentina con el rol que tuvo la educación en cada etapa.

Recordando sobre todo la Reforma de 1918, fundamental por sus postulados que actualmente se sostienen y que marco para siempre un rumbo a seguir.

Es nuestra UNC en la que cursamos y participamos, es en donde tenemos que comprometernos para que exista en ella pluralidad tanto desde lo científico como en lo político, para que siga siendo gratuita y publica como inclusiva para los que están hoy y por los que vendrán en el mañana.

Cumplió sus 400 años de existencia y tuvo sus 400 días para celebrar, se organizaron muchos eventos, aquí comparto con todos un vídeo de uno de los mas interesantes que se organizo y que fui a ver, su historia en 3D.



5/6/13

Buscan dueños de un oso de peluche de casi 100 años....

Una noticia curiosa la del oso de peluche y no tanto por su antigüedad sino por la iniciativa de encontrar a sus dueños por parte de los empleados, ¿no les parece?, en fin, aquí su historia.


Hallan un oso de peluche de casi 100 años y buscan a sus dueños

El muñeco apareció en un aeropuerto inglés junto con una foto que indica que es del siglo pasado. Los empleados lanzaron una campaña en Internet para devolverlo.

Un tanto desvencijado, con un solo ojo, pero "en pie". Un antiguo oso de peluche de principios del siglo pasado fue hallado en un aeropuerto del Reino Unido y los empleados del lugar lanzaron una campaña para encontrar a sus dueños.


La historia del muñeco, que apareció hace 14 meses en el aeropuerto británico de Bristol, recuerda a la de Victor Navorski, el personaje interpretado por Tom Hanks en la película "La terminal" que pasó casi un año estancado en un aeropuerto sin poder volver a su hogar. 
Conmovidos por el peluche, los empleados del aeropuerto lanzaron una campaña de búsqueda internacional con la esperanza de encontrar a los propietarios de este oso tuerto de por lo menos 95 años, abandonado a principios de 2012 en la zona de salidas, y que se calcula es de la época de la Primera Guerra Mundial.
"Parece un poco maltratado pero creo que es porque le han dado muchos abrazos", señaló Jacqui Mills, vocera del aeropuerto de Bristol, ubicado en el suroeste de Inglaterra.
En la foto, difundida a la prensa y en Internet, se puede ver que el oso tiene sólo un ojo, una oreja colgando y costuras y remiendos por todo el cuerpo. Incluso, la tela que recubre sus patitas fue cambiada. 
El staff del aeropuerto halló al oso en una bolsa de plástico hace 14 meses, con una foto color sepia fechada en marzo de 1918 donde el muñeco aparece en compañía de dos niñas, llamadas Dora y Sonia.
El adorable osito ya es toda una celebridad en el aeropuerto. Al punto de que los empleados lo han bautizado "Bristol" –aunque creen que su verdadero nombre es Glyn- y varias personas se han retratado junto a él y han puesto a circular sus fotos por Internet.
La foto sepia de las nenas y el peluche tiene una dedicatoria en el reverso que dice "Dora, Sonia y Glyn". De allí que crean que ese es el nombre de este antiguo osito.
"Por ahora, su nueva casa es mi escritorio", dijo Mills que espera poder reunir al peluche con sus dueños con la ayuda de la gente.
Tras guardar a "Bristol" durante más de un año e intentar localizar sin éxito al pasajero que lo perdió, el personal del aeropuerto lanzó una campaña a través de la cuenta de Facebook de la terminal hace unos días y pide ayuda y pistas para dilucidar el misterio.

26/5/13

Locura Revolucionaria de 1810!...




Un escrito para reflexionar que publico Felipe Pigna (Historiador) en su facebook, haciendo alusión de lo que fue esa locura revolucionaria de 1810.

"Despues del 25 de mayo de 1810, vendrían tiempos muy difíciles. No había español en la tierra que se creyera lo de la máscara de Fernando VII y la guerra a la revolución era una efectiva amenaza a la vuelta de la esquina. Cisneros, Liniers, Nieto, Abascal, Córdova y Paula Sanz velaban sus armas para masacrar a los revolucionarios y arrasar las poblaciones que apoyaban la osadía de la libertad. España se preparaba a enviar refuerzos militares. La corte portuguesa de Río de Janeiro esperaba la oportunidad para escarmentar a sus vecinos “desobedientes” y cortar el mal ejemplo. Inglaterra observaba expectante y prometía no meterse siempre y cuando siguiéramos declarando nuestra obediencia a Fernando y no innováramos en materia política y social. Había que estar un poco locos, sanamente locos para ponerle el pecho al mundo y comenzar a soñar con una patria nueva y justa para todos.
Había que darse permiso para la maravillosa utopía, para soñar que en doscientos años –y mucho antes– todo sería distinto. Quizá nadie mejor que Alberdi para hacerle decir a Belgrano estas palabras:
BELGRANO. —Nosotros somos esos locos; ¿lo saben ustedes, mis amigos? ¡Somos locos, porque pensamos que hay una justicia eterna que es llamada a gobernar el mundo; somos locos, porque pensamos que todos los hombres nacen iguales y libres, que lo mismo en religión que en política ellos tienen derechos y deberes uniformes a los ojos del Cielo; somos locos, porque pensamos que todos los pueblos son libres y soberanos, y que no hay más legitimidad política en el mundo, que la que procede de sus voluntades; somos locos, porque pensamos que el reino de la razón ha de venir algún día; somos locos porque no queremos creer que los tiranos, y la impostura y la infamia, han de gobernar eternamente sobre la tierra; somos locos, porque no queremos creer que nada hay en el mundo de positivo y perpetuo, fuera de las cadenas, los cañones, el plomo y el crimen! Por eso somos locos, sí, y si por eso somos locos, yo me lleno de orgullo en ser loco de ese modo. Yo me ennoblezco con la locura de creer como creo, que un sepulcro está cavado ya para nuestros tiranos, que la libertad viene, que el reinado del pueblo ya se acerca, que una grande época va a comenzar".


17/5/13

"Negros" en el Congreso Nacional Argentino del Siglo XIX .

Interesante entrevista que leí a la antropologa argentina Laura Colabella ya que estudia una visión del pasado, de los “afroargentinos” en Buenos Aires. 
Explica su búsqueda de entender el como y el porque ocupaban cargos en uno de los poderes de la República Argentina. 

Aquí la comparto: 

La dinastía negra del Congreso 

La antropóloga Laura Colabella investigó el origen afro de muchos empleados que trabajaron en el Congreso de la Nación desde 1825 en adelante. Es un aporte al enigma sobre la “invisibilidad” de una comunidad.

Fue su adolescencia en Salvador de Bahía lo que llevó finalmente a la antropóloga Laura Colabella a investigar sobre Los negros del Congreso. que derivó en un libro publicado por la editorial Antropofagia-CAS-IDES. Ella estaba, precisamente, en ese lugar considerado el “estado negro” del Brasil, donde la población negra y su pasado esclavista tenían una amplia visibilidad. 
Los “negros del Congreso” son aquellos trabajadores de ascendencia africana que por filiación accedieron a cargos –en su mayoría tareas de limpieza y mantenimiento– en el Poder Legislativo. Aquella experiencia le impidió aceptar la tan extendida premisa de que en la Argentina la población negra había desaparecido en las guerras por la independencia o que había sido afectada por la epidemia de la fiebre amarilla. En su trabajo de campo, basado en entrevistas en profundidad, Colabella descubrió que el ingreso de estos trabajadores no obedecía a una ley que los incorporaba con carácter hereditario, como lo demostraban las crónicas periodísticas de la época, porque esa ley nunca apareció.

-¿Cómo se explica que si no había legislación que estableciera los cargos hereditarios, los medios de comunicación de principios y mediados de siglo XX, comunicaran que sí existía y el ingreso de los nuevos trabajadores se efectuara como si la hubiera?
-Los relatos de mis interlocutores coinciden en señalar que están “allí” por una ley. Pero no debemos perder de vista que los investigadores sociales y los periodistas no siempre tenemos los mismos objetivos. Los periodistas retrataban a estos trabajadores de manera pintoresca como quienes “honran a su raza” por ocupar los puestos de maestranza y mayordomía, y a quienes se presentaban como formando parte del decorado del palacio legislativo, al usar uniforme y guantes blancos en ocasiones extraordinarias. Su propósito no era más que ese, señalar el pintoresquismo que les provocaba la presencia de negros, en uno de los tres poderes de un Estado construido como “europeo” y “blanco”. Para así producir aquello que se conoce como “nota de color”: ¡qué casualidad! Por el contrario, para nosotros, antropólogos, ese pintoresquismo es un aspecto que hay analizar detenidamente. Por esa razón, mi primer propósito fue atravesar las puertas del Congreso para buscar “la ley” que, como decía, nunca apareció; y luego buscar a “los negros” para conocer a qué se referían con el término “ley”. 

-¿Cómo llegaste a determinar aquello que llamaban “ley”?
-Fue mediante sus relatos que pude descubrir que aquello que los protagonistas denominaban “ley” y, que los medios de prensa reproducían literalmente, cobraba otro sentido que el de las leyes sancionadas por las cámaras de diputados y senadores destinadas a legislar fuera del palacio legislativo, en el ámbito nacional. Por el contrario, lo que mis informantes referían como “ley” era más bien una “ley puertas adentro”, es decir, era la forma nativa de referir al reclutamiento por filiación, una práctica muy extendida y presente en diversas reparticiones estatales en la que el hijo primogénito pasaba a ocupar el puesto dejado vacante por el padre, un mecanismo no sólo restringido a los negros sino a todos los trabajadores estatales.

-¿Pero, entonces, cómo funcionó la raza en la incorporación de los trabajadores de ascendencia africana al Congreso de la Nación en el contexto del Estado invisibilizador argentino?
-Quien habló de invisibilidad, para la población afrodescendiente de Buenos Aires, fue el historiador norteamericano George Reid Andrews, en su célebre Los afroargentinos de Buenos Aires (1989). Con ese término, designó al mecanismo por el cual se logró eliminar gradualmente la categoría racial en los censos y estadísticas oficiales. Ese “ardid estadístico” consistió en reemplazar las categorías raciales de “pardo” y “moreno” por la de “trigueño”, primero y “blanco”, después. Algo similar descubrí en el Congreso cuando pedí consultar los legajos de los ordenanzas en el Archivo del Senado. Uno de sus funcionarios, me indicó que debía tener los nombres de “los negros” puesto que en los legajos no se registraba si el ordenanza era “blanco”, “negro” o “amarillo”. Sin embargo, dichos trabajadores eran notablemente visibles para el resto de los trabajadores congresales. Cuando al inicio de mi investigación, preguntaba por el nombre de alguno de ellos en diversas dependencias del Palacio, me solían responder “ah, el negro” o “el morocho”; indicándome también la cámara y la dependencia a la que pertenecían. En definitiva, si bien la raza al interior de un poder del Estado cobraba visibilidad, no era absolutamente definitoria ni operativamente significativa en términos prácticos de la vida de estos empleados estatales. Pues en sus relatos, ellos revelan ingresar del mismo modo que el resto de los trabajadores del Congreso: en el puesto dejado vacante por el padre. Un procedimiento que incluía mecanismos formales e informales como ir a ver a “fulano”. 

-¿Cómo se concretaba ese procedimiento de ver a “fulano”?
-Esto es, ir a ver a un legislador que concrete el ingreso, en caso de haber puestos disponibles en el escalafón legislativo. Dado que éste último es quien legitima filiación entre el solicitante y el agente fallecido. Era una práctica ancestral que se remontaba a los orígenes mismos de la organización estatal moderna. En suma, los “negros del Congreso”, por su visibilidad racial, lograban añadir, con su presencia, una visibilidad extra; que correspondía al modo en que el Estado argentino reclutaba a sus trabajadores entre los hijos de sus agentes fallecidos. Lo que dio lugar a la constitución de verdaderos linajes en diversos sectores de la burocracia estatal.

-¿Por qué los entrevistados se refieren a su ingreso a la planta legislativa con los términos “dinastía” o “tradición”?
-Las nociones de “dinastía” y “tradición” son los términos con que ellos denominan su pertenencia a un linaje. La idea de “dinastía” es referida por una de las familias de trabajadores negros más renombrada del Congreso, cuyos miembros reconocen su antepasado negro en un sirviente que se desempeñó como esclavo en la casa de un marino genovés, que llegó al Río de la Plata en 1825; y participó junto al almirante Brown en la guerra contra el Brasil. Dicho marino le concedió el apellido a su sirviente y con él también honorabilidad por haber participado en las luchas y enfrentamientos por la organización nacional, leal a la causa de Buenos Aires. Fue el apellido lo que se tornó clave para el ingreso de estos descendientes al Congreso, constituyéndose en una de las primeras familias “de morochos” en el Poder Legislativo. Por el contrario, el término “tradición”, es utilizado por otra de las familias de trabajadores afrodescendientes que traza su descendencia ya no de un antepasado esclavo, sino de un antiguo ordenanza de la Cámara de Diputados reconocido por su plena dedicación al parlamento y por haber servido a destacadas figuras de la política nacional. En suma, las nociones de “dinastía” y “tradición” son los modos en que estas familias vinculan su condición de negros al interior del Palacio y de la planta burocrática.

-¿Por qué los negros del Congreso te han permitido recuperar la noción de “teodicea secular”?

-La noción de “teodicea” fue acuñada por el sociólogo alemán Max Weber. Weber vinculó ese término a la religión más concretamente a la idea de creencia, a la forma general de resolver la contradicción entre la concepción de un dios perfecto con poderes infinitos y un mundo imperfecto creado por él. Se trataba de un concepto que buscaba justificar el lugar que cada agente social ocupaba en un universo social pensado en términos nacionales. En ese sentido, la “teodicea” de “los negros del Congreso” es un relato en que las nociones de “dinastía” y “tradición” pueden leerse como los modos en que estos interlocutores justificaron su ingreso a la planta burocrática y que se extendía a todos los trabajadores estatales más allá de su adscripción racial.

27/2/13

Manuel Belgrano izaba por primera vez la Bandera Nacional

Un 27 de Febrero de 1812 Manuel Belgrano izaba por primera vez la Bandera a orillas del Paraná.

Comparto aquí la transcripción de la carta que redacto por tal acontecimiento dirigida al Primer Triunvirato, esta misma se encuentra en el Archivo General de la Nación:

"Excelentísimo Señor 

En este momento que son las 6 y 40 de la tarde, se ha hecho la salva en la batería de la Independencia y queda con la dotación competente, por los tres cañones y se han colocado las municiones y la guarnición. 

 He dispuesto para entusiasmar las tropas y estos habitantes que se formasen todas aquellas, y les hablé en los términos de la copia que acompaño. 

 Siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola la mandé hacer blanca y celeste, conforme a los colores de la escarapela nacional: espero que sea de la aprobación de Vuestra Excelencia. 

 Dios guíe a Vuestra Excelencia, Rosario 27 de febrero de 1812. 


Manuel Belgrano 

Gobierno Superior de las Provincias del Río de la Plata"


16/2/13

Papados en la Historia Contemporanea

Días atrás se empezó a escribir una pagina mas en la Historia de la Iglesia Católica Apostólica Romana, el lunes pasado, el mundo entero y sobre todo el Católico se sacudió y sorprendió con un anuncio histórico: La renuncia al Papado de "Benedicto XVI", un acontecimiento así no sucedía desde hace alrededor de 600 años ya que el último Papa que renuncio fue Gregorio XII que fue durante el año 1415, en el siglo XV.

Mas allá de las instancias de la elección del sucesor que vendrán, de lo que durara ahora su papado y demás menciones que se realizaran en torno a él, quisiera compartir un fragmento de una nota interesante que leí y que destaco porque es acerca de acciones y decisiones de papados desde 1800 y que estuvieron entre la tradición y la modernidad, esos papas que se abrieron mas a la sociedad con sus ideales liberales y los que se mantuvieron en pugna con ellas. Como Cristiano y Católico les puedo decir esto, muchos consideran al que ejerce de Papa como un actor político mas, otros dicen que es mas un guía espiritual, tal vez es un poco de ambos porque nadie puede dudar de la repercusiones que tienen sus dichos para con la humanidad.
Aquí va entonces un repaso cronológico desde 1800 a la actualidad

(...)

Entre tradición y modernidad

Pío VII (1800-1823)

El nuevo Papa, Gregorio Barnaba Chiaramonti, es elegido con el concurso de un diácono romano, Ercole Consalvi, a quien hará cardenal y su secretario de Estado.

Toma Pío VII como nombre oficial para subrayar bien su intención de resistir también a los revolucionarios y librepensadores sean cuales sean, pero se muestra en otro orden singularmente abierto a las ideas nuevas de democracia.

En un primer tiempo, elige el diálogo con los gobernantes franceses. Es así que firma con el primer cónsul (Napoleón Bonaparte) un concordato por el cual se restablece en Francia la religión católica.

La luna de miel no durará. Finalmente engañado y humillado por Bonaparte, el Papa será exiliado y encarcelado en condiciones indignas, como su predecesor. Pero su resistencia le valdrá respeto y permitirá a la Santa Sede franquear ese primer obstáculo que fueron las tempestades revolucionarias. En el Congreso de Viena, en 1815, el cardenal Consalvi obtiene la restitución a la Santa Sede de sus anteriores posesiones italianas, incluyendo las legaciones de Ravena, Bolonia y Romaña. 

León XII (1823-1829) y Pío VIII (1829-1831)

Annibal della Genga, convertido en León XII por su elección el 28 de septiembre de 1823, no deja otra huella en la Historia que la de un enfermo. Su sucesor, François-Xavier Castiglioni, no ocupa mucho más lugar. Ambos, y su sucesor, son salvajes zelanti,cerrados a las ideas nuevas, a diferencia de Pío VII.

Gregorio XVI (1831-1846)

Bartolomeo Alberto Cappellari (65 años) es elegido el 2 de febrero de 1831 bajo el nombre de Gregorio XVI al término de un largo cónclave y en momentos en que los Estados Pontificios están siendo agitados por revoluciones liberales al igual que buena parte de Europa (Francia, Bélgica, Polonia…)

Hombre del Antiguo Régimen, lleno de prevenciones hacia las ideas revolucionarias, el nuevo Papa quiere ser, aún más que los precedentes, el fiel sostén de los autócratas de la Santa Alianza.

Aplasta con sangre las revueltas populares en Ferraro, Bolonia y Ancona con ayuda de las tropas austríacas y francesas. Condena igualmente las iniciativas generosas de católicos liberales como Lamennais y Frédéric Ozaman, mientras triunfa el conformismo burgués en la Europa de esta primera mitad del siglo XIX.

Pero Gregorio XVI alienta por otra parte la devoción popular (en especial el culto a la Virgen María). Renueva las congregaciones religiosas. Bajo su pontificado, los jesuitas, perseguidos durante el siglo anterior, son restablecidos en su vocación de pedagogos.

Gregorio XVI multiplica las misiones de evangelización en ultramar en el respeto a las culturas locales. “Así la política de ultramar de Gregorio XVI se reveló tan lúcida y audaz como reaccionaria e irreal había sido, aplicada a los Estados pontificios y a Europa”, escribe Henri Tincq.

El Papa muere poco antes de que llegue la “Primavera de los pueblos” (1848).

Pío IX (1846-1878)

Giovanni Ferretti, elegido el 16 de junio, es percibido primero como un hombre de apertura. Los católicos liberales así como los republicanos italianos depositan en él sus esperanzas de apertura en forma algo exagerada. Se desencantarán tras el fracaso de los levantamientos revolucionarios de 1848.

Asustado por estas revueltas, el propio Papa va a perder sus últimas ilusiones liberales y se volverá heraldo del conservadurismo. Su temor a la modernidad se expresa el 8 de diciembre de 1864 en el Syllabus, una corta exposición de los extravíos ideológicos de su época.

El 18 de julio de 1870, al término de un debate agitado, el Concilio Vaticano Iº atribuye al Sumo Pontífice la infalibilidad en materia de dogma. Con un matiz sin embargo: sus decisiones sólo tienen valor si son pronunciadas de modo solemne, frente al pueblo, ex catedra, lo que es una forma de respetar la democracia de los orígenes. Nótese que la infalibilidad no se aplica a las decisiones ordinarias del Papa, en materia de disciplina, moral o en la gestión de asuntos corrientes.

La ocupación de los Estados pontificios y de Roma por las tropas italianas en 1870 reafirma el Papa en sus convicciones. Armado con su autoridad espiritual reforzada por la infalibilidad, Pío IX se considerará prisionero del Estado italiano en su residencia romana del Vaticano y no dejará de oponerse a los Estados Nación, de la Francia republicana a la Prusia bismarckiana.

León XIII (1878-1903)

El papado va a mostrar una vez más que tiene energía con el avenimiento de Gioacchino Pecci con el nombre de León XII el 20 de febrero de 1878.

Este Papa es el primero después de Pío VII en  entender que la fe cristina es perfectamente compatible con las ideas democráticas y lo hará saber iniciando un acercamiento a la República Francesa.

Por iniciativa suya, el 18 de noviembre de 1890, el cardenal Charles Lavigerie, arzobispo de Argel, toma como pretexto una visita de la escuadra francesa del Mediterráneo en su villa para elevar su vaso ante los oficiales. Expresa entonces el deseo de una reconciliación entre la República laica y la Iglesia Católica. Es el famoso “brindis de Argel”.

Pero harán falta muchos años más, unos quince, antes de que los extremistas de ambos campos den lugar a una cohabitación de calidad, fundada en la separación de las Iglesias y el Estado.

La gran obra de León XIII es la publicación el 15 de mayo de 1891 de su célebre encíclica social Rerum Novarum (Las cosas nuevas). En esta circular (etimología griega de la palabra encíclica) dirigida a todos los católicos, expresa su compasión por los obreros con una audacia inhabitual.

Adelantándose a la mayor parte de los dirigentes de su época, condena la codicia de la burguesía, la concentración de la riqueza en manos de un pequeño número de hombres opulentos y plutócratas… pero también la supresión de la propiedad privada preconizada por los socialistas. Ve en ello un remedio peor que la enfermedad. El Papa denuncia más precisamente el trabajo infantil y los horarios excesivos. Condena a los patrones que pagan salarios insuficientes y afirma el derecho de los obreros a sindicalizarse.

León XIII entreabre también la puerta a una lectura histórico-crítica de los textos sagrados y replica a quienes se oponen: “Dios no necesita de nuestras mentiras”. La emoción es inmensa en el momento de su muerte, el 20 de julio de 1903, a los 93 años. Lo prueba este epitafio del diario anticlerical Le Matin: “Cada vez que sus labios hablaron siempre dejaron caer, sobre la miseria de nuestra época, palabras de infinita caridad, de mansedumbre y de perdón”.

Pío X (1903-1914)

Tras la muerte de León XIII, Papa de apertura, el cónclave elige a un desconocido ante la sorpresa generalizada: el patriarca de Venecia, Giuseppe Sarto (68 años), un ex cura de campaña que no habla otra lengua viva más que el italiano, primer Papa moderno surgido de un medio popular. Hay que decir que el juego había sido falseado por la torpe intervención austro-húngara. A través de la voz de un cardenal polaco, Viena recusó públicamente a uno de los favoritos.

Con el nombre de Pío X, el nuevo pontífice se inscribe en el linaje de sus lejanos predecesores en lo que hace a las relaciones entre la Santa Sede y las grandes potencias.

Como Pío VI y Pío VII, se muestra intransigente con la República Francesa, lo que tiene por efecto avivar los disensos en torno a la ley sobre la separación de Iglesia y Estado. Como Gregorio XVI y Pío IX, condena las corrientes modernistas en el seno de la Iglesia.

En el plano espiritual, Pío X alienta la piedad popular y prescribe el uso del canto gregoriano en los oficios religiosos. Muere en vísperas de la Gran Guerra y será canonizado 30 años después.

Benedicto XV (1914-1922)

Su sucesor, Giacomo della Chiesa (59 años), es electo contra todo pronóstico el 3 de septiembre de 1914, sólo tres meses después de haber obtenido el capelo cardenalicio. En momentos en que Europa entra en la Primera Guerra Mundial, surgen interrogantes sobre la capacidad de este hombre frágil para enfrentar los desafíos que vienen. Inicia una ruptura al tomar el nombre de Benedicto que fue también el de un Papa de apertura del siglo XVIII.

Ya el 8 de septiembre de 1914 lanza un llamado emotivo declarándose “impactado por un horror y una angustia inexpresables frente al espectáculo monstruoso de esta guerra, en al cual una parte tan grande de Europa, asolada por el hierro y el fuego, vierte sangre cristiana”. Durante toda la guerra, no cesará de luchar con tenacidad y tacto para tratar de llevar a los beligerantes a una paz negociada.

Lamentablemente, sus llamados son vanos. Asume el riesgo de enfrentarse a los fanáticos de ambos campos que rivalizan en celo patriótico y no puede impedir que Italia se una a la carnicería en abril de 1915. El 1º de agosto de 1917, tras el fracaso de sus intervenciones subterráneas a favor de una paz blanca (sin vencedor ni vencido), publica un memorándum con sus propuestas de paz concretas. Es un inmediato escándalo. En París, por ejemplo, el católico Léon Bloy lo trata de “Pilatos XV”.

Pío XI (1922-1939)

Achille Ratti es electo Papa con el nombre de Pío XI el 6 de febrero de 1922, a los 65 años. Primer Papa políglota, manifiesta de entrada su deseo de apertura dando la bendición tradicional a la ciudad y al mundo (urbi et orbi) desde la galería de la basílica San Pedro que estaba cerrada desde 1870.

Pone fin a la reclusión dentro de los muros del Vaticano, mediante los Acuerdos de Letrán, concluidos con el dictador Mussolini. La Santa Sede es reconocida desde entonces como un Estado soberano. Sobre la marcha, el Papa multiplica los concordatos, no siempre de modo feliz, por ejemplo con México y con al Alemania hitlerista en 1933.

Pío XI multiplica igualmente las encíclicas, a través de las cuales se inquieta por los giros políticos dramáticos tanto en Rusia como en Occidente. En Francia, la extrema derecha realista, representada por la Acción francesa de Charles Maurras, soporta desde 1926 la ira del Sumo Pontífice. Muy rápidamente, sus relaciones con Mussolini se tensionan también y el 29 de junio de 1931, el Papa denuncia el fascismo en su encíclica Non abbiamo bisogno.

El 14 de marzo de 1937 denuncia el nazismo y la idolatría de la raza en una encíclica publicada en alemán y leída en el púlpito de las iglesias por los obispos alemanes: Mit brenneder Soge. “Quienquiera que tome la raza o el pueblo, o el Estado, o la forma del Estado, para (…) divinizarlas mediante un culto idolátrico, está volcando y falseando el orden de las cosas creado y ordenado por Dios…” Sigue a esto una ola de represión en Alemania contra la Iglesia Católica.

Como contrapeso, el Papa publica días más tarde, el 19 de marzo de 1937, la encíclica Divinis Redemptoris que condena el comunismo ateo considerado “intrínsecamente perverso”: “Pueblos enteros están expuestos a recaer en una barbarie más horrenda que aquella en la cual se encontraba la mayor parte del mundo cuando llegó el Redentor”.

Todo esto tiene lamentablemente poco efecto. El Papa es consciente de ello. El 8 de septiembre de 1937, al recibir a unos peregrinos belgas, pronuncia sus célebres palabras: “no es posible que los cristianos participen del antisemitismo. Espiritualmente, somos todos semitas”. A instancias de un grupo de jesuitas, prepara un nuevo texto más virulento contra el racismo. Pero está gravemente enfermo y la muerte lo vence antes de que tenga tiempo de publicarlo.

Pío XII (1939-1958)

Cercano colaborador de Pío XI y diplomático sin par, Eugenio Pacelli  (63 años) es electo sin dificultad como sucesor, bajo el nombre de Pío XII. Imbuido de la grandeza de su función y de su tarea, su ambición es ocupar un lugar en el concierto mundial.

Pero este hijo de la burguesía romana pontificia sólo ha vivido en palacios y sus maneras suaves van a revelarse inapropiadas ante la extrema brutalidad de la época. Su pontificado debuta con la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Pío XII enfrenta la situación con una fe ardiente y un intenso carisma.

Moviliza a las instituciones eclesiásticas para ayudar tanto como puede a los judíos perseguidos, algo por lo cual judíos e israelíes le estarán agradecidos. Pero su prudencia en la diplomacia oficial es objeto de vivos debates, desde el estreno de una feroz obra teatral en 1963: El Vicario.

Después de la guerra, se vuelve a vincular con las tendencias más conservadoras. Denuncia sin ambages al comunismo pero permanece mudo frente a las dictaduras de Salazar en Portugal y de Franco en España. Por decreto, el 1º de marzo de 1954, prohíbe a los sacerdotes trabajar a tiempo completo en fábricas. Es una condena sin apelación al movimiento de los curas obreros con el cual el clero francés intentaba reconquistar espiritualmente al mundo obrero.

Apertura y aggiornamiento

Juan XXIII (1958-1963)

Con Pío XII se extingue una Iglesia magistral de antaño. Su sucesor, el patriarca de Venecia Angelo Giuseppe Roncalli, de 76 años y frágil salud, viene de una familia campesina muy pobre de 10 hermanos. Durante la Segunda Guerra Mundial fue delegado apostólico en Estambul. Se las arregló allí para socorrer a los judíos perseguidos en la Europa de Hitler.

El cónclave que lo elije el 28 de octubre de 1958, tras once horas de escrutinio, ve en él un simple “Papa de transición”. Contra todo lo esperado, el nuevo Papa opta por poner todo en fojas cero y ordena la apertura del Concilio Vaticano II. Es el 21º concilio ecuménico de la historia de la Iglesia, pero el primero en 80 años, con un objetivo claramente enunciado: el “aggiornamiento” de la Iglesia, su adaptación al mundo moderno.

Los debates conciliares, que seguirán más allá de la muerte del Sumo Pontífice, trastornan efectivamente el paisaje religioso. Debutan con la reforma de la liturgia, con la renuncia a la misa en latín. Espectacular. Renunciando al adagio “fuera de la Iglesia, no hay salvación”, la Iglesia, bajo impulso de Juan XXIII, reconoce la libertad de religión y abre el diálogo con otras confesiones cristianas y otras grandes religiones universales.

Juan XXIII muere mucho antes del fin del concilio. Tiene tiempo de publicar el 11 de abril de 1963 una bella encíclica dirigida a los gobernantes del planeta: Pacem in terris. Su sonrisa jovial y su humanidad profunda le valen con justicia ser beatificado el 3 de septiembre de 2000 por Juan Pablo II. El mismo día también es beatificado Pío IX, lo que algunos cuestionan en razón de su intransigencia.

Paulo VI (1963-1978)

De modo casi automático, es el arzobispo de Milán, Giovanni Battista Montini (66 años) quien es elegido el 21 de junio de 1963 con el nombre de Paulo VI tras la muerte de Juan XXIII. Colaborador cercano de los tres Papas anteriores, no había sucedido directamente a Pío XII porque no era aún cardenal.

Juan XXIII había sido el primer Papa de la época moderna en salir del Vaticano. Su sucesor Paulo VI multiplica los viajes por todo el planeta, incluida tierra Santa, pese al conflicto árabe-israelí (es el primer Papa que toma un avión).

Fino diplomático, concluye con brío el concilio y adapta las instituciones de la Iglesia, en primer lugar su gobierno, la Curia, a la nueva situación. Decepciona sin embargo a la opinión occidental con su toma de posición muy reservada sobre la contracepción en la encíclica Humanae Vitae.

También conocerá graves desilusiones en la reforma de la Iglesia en los años 1970, correlativamente con la crisis económica y política de Occidente. Los tironeos son numerosos entre los adeptos de la tradición y los de la modernización. Las vocaciones sacerdotales y la práctica religiosa conocen un primer debilitamiento. Muchos jóvenes sacerdotes dejan la institución.

Juan Pablo I (1978) y Juan Pablo II (1978-2005)

El 26 de agosto, al término de un breve cónclave, y ante la sorpresa general, un desconocido, el patriarca de Venecia Albino Luciani (66 años) es electo como sucesor de Paulo VI. El nuevo Papa no es el menos sorprendido. “Que Dios los perdone por lo que habéis hecho”, dice a los cardenales, en un escenario recordado en el film Habemus Papam (2011) de Nanni Moretti, con Michel Piccoli en el rol protagónico.

Tomando el nombre de Juan Pablo 1º en consideración a sus dos predecesores, este sacerdote de costumbres simples y amplia sonrisa pero de reducida instrucción es rápidamente aplastado bajo el peso de las responsabilidades. Llega a pedirle a su hermano que lo ayude a situar en un mapa mundi las ciudades norteamericanas que debe visitar. Muere en su mesa de trabajo a sólo 33 días de su elección, víctima de una crisis cardíaca. 

Juan Pablo II

Primer Papa no italiano en 500 años, el arzobispo de Cracovia Karol Wojtyla es electo Papa a los 58 años el 16 de octubre de 1978. Bajo el nombre de Juan Pablo II conduce a los polacos y a otros pueblos de Europa oriental a rechazar el dominio soviético y el comunismo usando unas fuertes palabras: “No tengan miedo”.

A diferencia de sus predecesores, y en particular de Pío XII, delega a sus colaboradores el gobierno de la Iglesia (de la Curia) y se reserva la tarea de fijar las grandes orientaciones y difundir el mensaje evangélico.

Carismático e inmensamente popular más allá de la cristiandad, sobrevive a un atentado, en la plaza San Pedro en Roma en 1981, pero queda muy debilitado. Desde entonces, su pontificado toma el aspecto de una largo via crucis. Recorre el mundo como ningún Papa antes que él, predicando aquí la insumisión, allá la justicia, más allá el retorno a la fe (104 viajes y 129 países visitados, sin contar Italia, en 27 años de pontificado). Es beatificado el 1º de mayo de 2011.

Benedicto XVI (2005...)

Cercano colaborador de Juan Pablo II, alemán de origen, y ya con 77 años al momento de su elección, Josef Ratzinger es electo Papa bajo el nombre de Benedicto XVI el 19 de abril de 2005. Contrasta con su predecesor por su reserva. Con él se da vuelta la página del concilio Vaticano II.

Teólogo de primera línea y hombre de gran cultura, orgulloso de sus fuertes convicciones, firme en el dogma pero abierto al diálogo, está antes que nada preocupado por el porvenir de la Iglesia en Europa como lo muestra la elección del nombre en referencia a San Benedicto de Nursia, Padre de Europa.

En los nombramientos de cardenales, determinantes en la elección de su sucesor, privilegia a los europeos y en particular a los italianos. Estos últimos constituyen hoy el tercio del cónclave, pese a que Europa e Italia, ampliamente laicizadas, sólo representan una parte menor en la Iglesia católica.

Indiferente como su predecesor a la administración de la Santa Sede y de la Iglesia, descansa para ello en su Secretario de Estado, el cardenal Bertone. 

(...)

En fin, la Biografía de este articulo es así, ha sido ampliamente inspirada por el libro de Henri Tincq, Ces papes qui ont fait l'Histoire, de la Révolution à Benoît XVI (Esos Papas que hicieron la Historia, de la Revolución a Benedicto XVI), muy bien documentado y de agradable lectura. También se puede leer sobre el tema el notable Dictionnaire historique de la papauté (Ed. Fayard, 2003).

3/2/13

Bicentenario del Combate de San Lorenzo.


 1813 - Combate de San Lorenzo - 2013

Es considerado una de las grandes gestas para la Independencia Argentina y constituyó el bautismo de fuego del Regimiento de Granaderos a Caballo al mando de José de San Martín, que se enfrentaba a los realistas españoles

Aquí comparto el parte de la batalla acontecido aquel 3 de Febrero de 1813 redactado por San Martín que fue dirigido al Superior Gobierno.

Exmo. Señor: 

 Tengo el honor de decir a V.E. que en el día 3 de febrero los granaderos de mi mando en su primer ensayo han agregado un nuevo triunfo a las armas de la patria. Los enemigos en numero de 250 hombres desembarcaron a las 5 y media de la mañana en el puerto de San Lorenzo, y se dirigieron sin oposición al colegio San Carlos conforme al plan que tenían meditado en dos divisiones de a 60 hombres cada una, los ataques por derecha e izquierda, hicieron no obstante una esforzada resistencia sostenida por lo fuegos de los buques, pero no capaz de contener el intrépido arrojo con que los granaderos cargaron sobre ellos sable en mano: al punto se replegaron en fuga a las bajadas dejando en el campo de batalla 40 muertos, 14 prisioneros de ellos, 12 heridos sin incluir los que se desplomaron, y llevaron consigo, que por los regueros de sangre, que se ven en las barrancas considero mayor numero. Dos cañones, 40 fusiles, 4 bayonetas, y una bandera que pongo en manos de V.E. y la arrancó con la vida al abanderado el valiente oficial Don Hipólito Bouchard. De nuestra parte se han perdido 26 hombres, 6 muertos, y los demás heridos, de este número son: el capitán D. Justo Bermúdez, y el teniente Manuel Díaz Vélez, que avanzándose con energía hasta el borde de la barranca cayó este recomendable oficial en manos del enemigo. El valor e intrepidez que han manifestado la oficialidad y tropa de mi mando los hace acreedores a los respetos de la patria, y atenciones de V.E.; cuento entre estos al esforzado y benemérito párroco Dr. Julián Navarro, que se presentó con valor animando con su voz, y suministrando los auxilios espirituales en el campo de batalla: igualmente lo han contraído los oficiales voluntarios D. Vicente Mármol, y D. Julián Corvera, que á la par de los míos permanecieron con denuedo en todos los peligros. Seguramente el valor e intrepidez de mis granaderos hubieran terminado en este día de un solo golpe las invasiones de los enemigos en las costas del Paraná, si la proximidad de las bajadas no hubiera protegido su fuga, pero me arrojo a pronosticar sin temor que este escarmiento será un principio para que los enemigos no vuelvan a inquietar a estos pacíficos moradores. Dios guarde a V.E. muchos años. San Lorenzo, febrero 3 de 1813 

Coronel Jose de San Martin.

 Museo Histórico del Convento de San Carlos Borromeo, ubicado en la localidad de San Lorenzo. Provincia de Santa Fe .


Mi Lado Histórico...